DORAYAKIS DE PELÍCULA

Bienvenid@s a este nuevo post que trata de la Película «Una pastelería en Tokio» y sobre la receta de los famosos Dorayakis que preparan en el filme. Mi idea es continuar creando algunos artículos de este tipo combinando la gastronomía con el arte junto con diferentes colaborador@s, como en este caso junto con María Gracia Carrera graduada en Comunicación Audiovisual y Periodismo. 

Una pastelería en Tokio

Una pastelería en Tokio es una oda al amor por los detalles. Es una obra pausada que muestra la búsqueda de belleza en las pequeñas cosas. Desde la cocina -protagonista de nuestra historia- hasta las hojas de cerezo que bailan en la primavera, nos encontramos con una poesía hecha película.

Este amor por el detalle se personifica en Tokue, una mujer anciana que lleva con positividad y esperanza la difícil vida que le ha tocado. En su afán por ser feliz y con la experiencia de quien ha preparado «anko» -la pasta de judías con la que rellena los dorayakis– durante 50 años, solicita a nuestro protagonista, Sentaro, un empleo en su tienda.

«Sonría cuando algo esté bueno»

Estas notas de alegría serán las que le den el toque dulce a este filme dramático que desde el primer minuto nos hace empatizar con la desdicha de sus protagonistas. Una anciana que, sin estar físicamente capacitada, busca con ahínco preparar esos deliciosos dulces; y un hombre que, consciente de que no debe emplearla, se deja llevar por su exquisita receta (y una pizca de compasión) para encontrar algo de pasión en un trabajo que mantiene por obligación. Ellos nos dan la combinación perfecta para que el espectador ansíe con entusiasmo que su negocio prospere.

Efectivamente, la pasión será el ingrediente clave para una mujer que habla, huele y escucha a sus judías mientras las cocina; y el que nos llevará a fascinarnos con el mimo con el que preparan cada dorayaki en la tienda. En medio de este deleite, los rumores sobre la anciana harán que la trama se complique y conozcamos en profundidad a estos dos singulares personajes.

Junto a esta historia costumbrista y el trasfondo que une a dos personas sin conexión aparente, tenemos unos planos largos que nos permiten disfrutar y saborear las emociones que emergen de cada escena, y un especial encanto producido por los colores que guían la dirección de fotografía hacia unos verdes y azules con mucho peso narrativo.

Comenzamos la segunda parte de este post donde hablaremos de este dulce japonés archiconocido llamado DORAYAKI y de su relleno de pasta de judías azuki o ANKO, que no es chocolate como muchos piensan.

Este pastelito aparecía constantemente en la serie de Doraemon, ¿lo recuerdas?

¿Cuál es su origen?

En sus inicios sólo tenía una capa/pancake y existe una leyenda que cuenta que el monje y guerrero Saito no Musashibo Benkei (1155 – 1189) un día olvidó su gong en la casa de un campesino. Más tarde, el campesino preparó un pastel usando su gong como una sartén y así se crearon los dorayaki. “Dora” en japonés significa gong. Su forma actual fue inventada en 1914 por Ueno Usagiya.

 

La masa proviene de una receta de bizcocho llamado kasutera importado a Japón por los misioneros portugueses durante el siglo XVI. Este dulce se ha hecho muy famoso en todo el mundo por la serie de Doraemon creada en 1969.

El dorayaki, consiste en dos bizcochos o pancakes de forma redonda que tradicionalmente se suelen rellenar de anko aunque también se pueden hacer con chocolate, crema pastelera, helado, crema de té matcha…hay numerosas posibilidades. La masa es más blandita y el sabor es distinto a los pancakes.

¿Qué es el anko?

El anko es un ingrediente muy presente en la repostería japonesa. Se trata de una judía roja (azuki) que se usa en más recetas aparte de ser el relleno más común en los dorayakis.

Se pueden obtener dos tipos de anko: Koshian (textura de anko tamizada y fina) o Tsubuan (textura de anko con las judías más enteras).

Existen otros dulces donde se emplea el anko:

  • Anmitsu: postre japonés elaborado con gelatina, fresco y ligero.
  • Daifuku: que significa “gran fortuna”, consiste en un mochi relleno de anko, suele cubrirse con una fina capa de maicena para que no se pegue a los dedos.
  • Dango: bolitas de mochi ensartadas en una brocheta acompañadas con distintos ingredientes.
  • Oshiruko: postre tradicional japonés en forma de sopa caliente y espesa.
  • Taiyaki: pastelito en forma de pez con distintos rellenos. La pasta es una mezcla entre gofre y tortita.
  • Yokan: gelatina que suele venderse en bloques, de textura suave y homogénea.

Tras indagar en distintas recetas, ésta que os muestro es la más auténtica, aunque siempre existen diferentes maneras de prepararlo dependiendo de muchos factores.

Si queréis saber cómo se preparan, os dejo el enlace: Receta de DORAYAKIS AUTÉNTICOS CON ANKO. 

Espero que te haya resultado interesante este post de Gastronomía Japonesa combinada con el séptimo arte, el Cine y puedas disfrutar de la película para conocer mejor este plato.

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